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Usted qué hace por Ibagué Helmut Levy http://www.eltiempo.com/colombia/tolima/ARTICULO-WEB-PLANTILLA_NOTA_INTERIOR-7890295.html Levanto estas letras desde esta bella tierra, sobre la cordillera central colombiana,
cuna de grandes exponentes de la música, que nos sitúa como capital Musical. Aquí
en Ibagué, se combina con maestría, la falta de conducta y convivencia ciudadana, la poca participación
en tareas comunitarias y la escasez de liderazgo. Siempre hemos escuchado que
los gobiernos de turno son los responsables de nuestros males y frustraciones como ciudad, que crece sin proyección
y sin convicción. Las administraciones hacen su tarea, buena o mala, pero
la hacen. Nosotros como ciudad aportamos poco en un entorno donde no existe liderazgo y donde los colectivos de influencia
como los gremios económicos, la empresa privada, los medios de comunicación, y muchos otros entes poderosos
de la ciudad no muestran acciones cívicas contundentes que nos ayuden a salir de este atolladero. Desde esta tribuna exhortamos a los lideres comuneros a habilitar los centros comunitarios de sus
barrios para que todos los fines de semana nuestros hijos asistan a encuentros de pintura, música, danza, escritura,
lectura, etc. Invitamos a los empresarios a unir esfuerzos y apadrinar los parques
de la ciudad que mueren ante los ojos de una comunidad indiferente a su entorno. Integramos
las voces y las letras de los medios de comunicación en unión de los comunicadores sociales para realizar acciones
contundentes que ayuden a erradicar el conformismo, la desidia y la indiferencia. No
podemos olvidar el compromiso cívico y la obligación moral que lleva la Cámara de Comercio de Ibagué,
aportando liderazgo, y acciones cívicas. ¿Y usted, que hace por
la ciudad?
Recordando a los miles de Seres Humanos, perdidos
en su Identidad Judaica. Atlanta,
EE.UU. Cuando en 1492 el
gobierno español expulsó a más de 300.000 judíos utilizando la autoridad de la Santa Inquisición,
puesta en práctica por el Papa Gregorio IV, el mundo católico entero creyó que el fin de nuestro pueblo
sefardí había llegado. Los dispersos de Sefarad (España)
se esparcieron a través de todos los países del mediterráneo: Francia, Italia, Grecia, Marruecos, Egipto,
Líbano,, Turquía, Sarajevo, Bosnia, Bulgaria y las Islas del Mar alrededor de Grecia e Italia. También
muchos viajaron al norte, a Holanda y más tarde a Inglaterra después de la expulsion de Portugal en 1497. Cuando la colonización de las Américas tomó fuerza, algunos de estos sefardís
dispersos que hablaban y escribían español unos, y portugués otros, se dirigieron hacia esas nuevas tierras.
La mayoría habían sido convertidos a la fuerza al catolicismo. Por eso se les conocía como criptojudíos,
ya que por muchas generaciones se escondieron en subterráneos para así guardar su modo de adorar a Dios como
hijos de Israel. También se les dio el nombre de marranos o puercos. Desafortunadamente,
la Iglesia nunca toleró tal cosa e inmediatamente puso en funcionamiento aquí, en el continente americano, el
Santo Oficio de la Inquisición, estableciendo centros inquisitoriales y cámaras de torturas en lugares estratégicos
como ciudad de Mexico, Cartagena y Lima. De esta manera los dispersos se
encontraron de Nuevo cara a cara con el fantasma de la muerte y miles de familias pasaron por el Acto de Fe, llamado
El Quemadero. Sus hijos fueron entregados a instituciones católicas llamadas conventos. Estos niños y estas
niñas, después de años de indoctrinación, perdieron toda noción acerca de quiénes
habían sido ellos. Algunos, los de más edad, guardaron recuerdos de sus amados padres. Nuestros antepasados nos cuentan, que familias enteras habían salido de la Península Ibérica
con rumbo a las Américas y se asentaron en medellin y otras zonas del departamento de Antioquia y del Valle del
Cauca, otros se asentaron en Mexico, Venezuela, Brazil, Perú y Argentina. Nos cuentan de torturas, de castigos
y del tormento de la vida diaria para los que nunca se sometieron a la Iglesia. Los principales propiciadores de esta Guerra
permanente eran los dominicos y en menor grado miembros de otras comunidades religiosas católicas. Ha llegado la hora del despertar de los sefardís que se encuentran perdidos en el mundo iberoamericano.
En marzo de 1997, publico el Jerusalem Post, que se ha descubierto que hay 35 millones de criptojudíos, marranos, en
el mundo hispano. Para mucha gente hoy es muy difícil saber cúales
son los nombres judíos. Al final de cuentas, cada nación nos dio los nombres que ellos resolvieron que nosotros
deberíamos tener. La primera vez que esto sucedió fue en Egipto, cuando el faraón le cambió el
nombre a José por Zaphnathpaanea ( Génesis 41:45). Lo mismo sucedió
en la Península Ibérica. Después de la Reconquista, cuando los árabes fueron derrotados y la Iglesia
Católica tomó el poder de la region, los judíos fueron sometidos a cambios de nombres. Los que
usaron muchas veces eran nombres de cosas o acciones, o de regions. Por ejemplo, tenemos el caso de Roca, Vaca, Caballo, Pino,
Costa o Acosta, Silva (de silbar), Herrero, Acevedo (del árbol de Acevo), Pineda (tambien del pino), Tirado (de tirar),
Leyva (por ahí va la ley para los levitas). Brito para los que se mantienen fiel al Pacto de Dios que en hebreo es
Beri. Los apellido Hernández, Fernández, Gómez, Pérez,
González, Méndez, Martínez, etc. que terminen en ez, están ligados con la palabra hebrea Eretz,
que quiere decir de " la tierra de Israel". El apellido Ortiz es muy
hebreo y quiere decir "La Luz de Erezt", porque la palabra Or en hebreo es Luz. Nuestra
historia es muy larga y triste. El enemigo creyó que después de 500 años estábamos destruídos
y perdidos. Pero Dios nunca pierde a nadie. Nuestro camino ha sido largo. Cada
uno de estos hijos de abuelos y tatarabuelos escondieron esta historia por miedo a la Iglesia. Hoy la cuento y la comparto,
porque debemos recordar para nunca olvidar el sufrimiento de nuestros antepasados que han permitido que el legado de
más de cinco mil años continue iluminando la llama de la identidad judaica y porque al mismo tiempo, sin ellos
saberlo, existen miles de seres humanos aqui en América descendientes del pueblo judio, que no conocen sus ancestros.
? Es Usted uno de ellos? LEVANTAOS O HIJOS DE ISRAEL PERDIDOS EN LA CAUTIVIDAD
DE SEFARAD. ES HORA DE DESPERTAR, PORQUE EL DIOS DE ISRAEL OS LLAMA. ES HORA DE
HACER TESHUVAH, DE VOLVER.
¿Y quién nos representa? Por
Helmut Levy Cada vez que somos convocados al voto toman
mayor peso los Colombianos en el Mundo, al fin y al cabo 4,5 millones de compatriotas habitan fuera de las fronteras patrias
edificando su patrimonio familiar con las remesas que giran a sus familiares que están siendo canalizados, en su gran
mayoría, para la construcción a través de un programa auspiciado por el Banco Interamericano de Desarrollo,
las cajas de compensación y el Banco de Colombia. Los emigrantes colombianos
enviaron al país unos 4.100 millones de dólares en 2009, cayendo un 14,4% al total de las remesas de un año
antes. Nunca antes en la historia reciente del país los candidatos a cargos públicos habían mostrado
tanto interés por los Colombianos en el exterior como por esta época. Por
la unión americana han desfilado un gran número de candidatos al senado y a la cámara prometido lo sagrado
y lo divino. Siempre se ha dicho que los periodistas hablamos de todo y no sabemos de nada. Es una generalidad que admito,
sin entrar en detalles. Por el mismo argumento, los políticos hablan de todo y no saben de nada. Otra generalidad que
habría que admitir, sin entrar en detalles. Una muestra más de esto
la han dado políticos que hemos entrevistado en el tema de política migratoria, donde "navegan" en
un mar de dudas y desinformación y donde muestran una falencia profunda en la política internacional Colombiana
acorde con las necesidades de este mundo globalizado. Es hora que nuestros políticos
desarrollen una política internacional que tome como base el interés nacional. Lo
que sí está claro es que el próximo representante de los colombianos en el exterior debe esforzarse y
comprometerse de verdad a realizar una tarea legislativa que haga sentir en el congreso, la voz de los emigrantes desprotegidos
por su patria.
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